Según el libro "Las Brujas" de Roald Dahl, una bruja de verdad se reconoce por señales físicas muy específicas que ocultan para parecer mujeres normales:
• Siempre llevan guantes: Los usan incluso en verano para esconder que no tienen uñas, sino garras finas y curvas.
• Son calvas y usan peluca: Como no tienen pelo, la peluca les provoca mucha picazón e irritación en el cuero cabelludo.
• Agujeros grandes en la nariz: Tienen las fosas nasales más grandes de lo normal, con bordes rosados y ondulados, lo que les da un olfato asombroso.
• Ojos cambiantes: Al mirar sus ojos, se puede notar que el punto negro central cambia de color, mostrando fuego o hielo.
• Pies sin dedos: No tienen dedos en los pies, lo que les dificulta usar zapatos elegantes.
• Saliva azul: Su saliva es de color azul (según el libro).
Otras señales de comportamiento:
• Odiar la limpieza: Según el relato, odian a los niños limpios y pueden olerlos a distancia.
• Aparecen normales: Se visten con ropa común y trabajan en empleos normales para pasar desapercibidas.
• Siempre llevan guantes: Los usan incluso en verano para esconder que no tienen uñas, sino garras finas y curvas.
• Son calvas y usan peluca: Como no tienen pelo, la peluca les provoca mucha picazón e irritación en el cuero cabelludo.
• Agujeros grandes en la nariz: Tienen las fosas nasales más grandes de lo normal, con bordes rosados y ondulados, lo que les da un olfato asombroso.
• Ojos cambiantes: Al mirar sus ojos, se puede notar que el punto negro central cambia de color, mostrando fuego o hielo.
• Pies sin dedos: No tienen dedos en los pies, lo que les dificulta usar zapatos elegantes.
• Saliva azul: Su saliva es de color azul (según el libro).
Otras señales de comportamiento:
• Odiar la limpieza: Según el relato, odian a los niños limpios y pueden olerlos a distancia.
• Aparecen normales: Se visten con ropa común y trabajan en empleos normales para pasar desapercibidas.










